Category: De amores y otros mitos

Dueño de nada

Ese veneno sabor a miel
Natural de tus labios
Que mientras te quito el carmín
Se me queda en la piel

Me va quitando el sueño
Y el aire de los pulmones
De tus labios sin colores
Yo no puedo ser el dueño

Pero quiero serles fiel

Si no puedo con el cuerpo
Te dedico el pensamiento
Porque se ha llenado mi cabeza
De contigo mis momentos

Y me lleno de impaciencia
Y de pausas los respiros
Y me vibra todo el cuerpo
Cuando siento tus latidos

Y no puedo ser tu dueño
Pero quiero algo contigo
Que me dediques pensamientos
Que me muerdas en recuerdos

En tu almohada ser tu amante
Y lo que quieras haz conmigo
Si al despertar no es en tu cama
Por lo menos ser tu amigo

…Y si me enamoro?

Probé del veneno de tus labios
y me enredé en la trampa de tu pelo
por querer alardear de sabio
termino arrodillado ante tus dedos

Huyendo de cupido y de sus flechas
con aire del más frío de los amantes
de mirada altiva y corazón pedante
y hoy anelo amanecer entre tus tetas

De tus manos he probado el néctar
ya de tu olor soy un esclavo
porque en tus ojos vi la luz
hoy soy un pobre enamorado

Tu mirada se fija en mis ojos
tus labios doblando una sonrisa
ahora es mi temor quedarme solo
mientras le coqueteas a la prisa

Mis intenciones han cambiado
y se que no es lo que acordamos
pero te juro que te extraño
tan pronto pasas esa puerta

Quiero dormirme en tus labios
y despertar en tu ombligo
llevarte segura de la mano
y en las noches ser tu abrigo

creo que estoy sintiendo algo
ya no tiene sentido negarlo
si mis besos cambiaron de ritmo
es que me estoy enamorando

Llorar amando

Para saber amar, con amar no basta. No se puede adquirir suficiente experiencia en mil años de vida amando, para atribuirse la habilidad de amar, porque no es solo una capacidad, amar es una habilidad. Es la habilidad de sacrificarse, pero también limitarse, la habilidad para entender, pero también de expresarse. Hay que tener la habilidad para mirar dentro de unos ojos envenenados y poder leer la mentira y a la vez aceptar la verdad, porque cuando se ama hay que prepararse para dejar tu alma salir volando y posiblemente no volverla a ver. Hay que aprender a amar, pero cómo es posible, cuando es imposible siquiera definir el verbo, cuanto más el sentimiento. Porque si todo se ha escrito del amor, realmente nada se ha dicho, ya que cada quien lo experimenta a su manera, y lo sufre igual. Yo también he amado, y también he sufrido, y no importa la razón, o cuál sea la situación, no importa cuál sea el principio, el final es el mismo, lágrimas en la mejilla como las que caen del cielo. No he aprendido a amar, no se limitarme, ni se expresarme, doy todo lo que tengo y lo que soy, pero no me doy a entender, no exijo lo que me corresponde, me trago las mentiras, como si todas las palabras que salen de unos labios tiernos fueran verdades, esos labios tan venenosos como los ojos, persuaden mi razón y nublan mi conocimiento adquirido, sabotean mis sentidos y la poca inteligencia que me queda, repito que doy todo lo que soy y lo que tengo, y no recibo ni las gracias por compartir mi tiempo. al final las palabras son solo palabras, y podemos escuchar todo lo que escuchamos y lo que no escuchamos, pero siempre volvemos a caer, y siempre volvemos a enamorarnos, que contradicción, enamorarnos sin saber amar.