No existe poema ni canción que me describa,
Solo se que desde el primer beso te extraño.
Hoy aquí, aunque lejos, aún te extraño.
No solo extraño tus labios suaves,
Ni tu diestra y atrevida lengua.
No solo extraño la forma en que me besas.
No solo extraño como huele tu perfume,
Ni como se pasea tu pelo sobre mi cara,
Ni como se queda tu aroma en la almohada.
No solo extraño tu reacción cuando beso tu cuello,
Ni como cierras los ojos cuando te acaricio,
Ni como te soñarienta el juego de mis manos en tu nuca.
No solo extraño tus lunares,
Ni desnudarte,
Ni el sabor distintivo de tu piel al probarle,
Ni el gemido excitante que escapa cuando lamo tus senos,
Ni la calma en tu rostro, no solo eso anhelo.
Extraño todo de ti, todo lo que conocí.
No solo la forma de tu ombligo,
Ni las curvas en tu cintura,
Ni la calidez entre tus muslos,
Ni la agilidad de tus piernas
Cuando se envuelven en mi espalda.
No solo extraño el roce con tu piel,
Ni lamerte y de ti probar la miel.
No solo extraño tu mirada sorprendida,
Ni tu mirada asustada o la pasmada,
Ni tus ojos mirando los míos,
Ni tu cabeza entre mis brazos
Porque no solo extraño tu cuerpo,
Ni tu forma de ser,
Ni tu gentileza, tu delicadeza.
Extraño más que tus manos
Y la forma en que me tocan,
Tu inocencia disfrazada de atrevida.
No solo extraño tu voz,
Ni como dices mi nombre,
Ni como me llamas precioso,
Ni cuando estás en silencio.
No solo extraño mirarte.
No solo extraño tocarte.
No solo extraño tu sonrisa,
Ni la forma que das a tus labios,
Ni las expresiones de tu rostro.
No solo extraño tantas cosas,
Extraño muchas más.
No solo extraño al fantasma,
Extraño a la mujer.
Extraño más que los momentos contigo.
Extraño más que las conversaciones.
Extraño más que exponer puntos.
Extraño lo que no vivimos.
Extraño lo que pasamos juntos.
No soy tan tonto, lo sabes,
También yo sé que no solo te extraño.
Tag: poema
Palabas sin rostro
Podemos pretender no conocernos?
Siendo honesto, es más difícil ser honesto
Me gusta utilizarte, pensarte y escribirte
Y no es algo que hago con facilidad,
Pero sale mejor, más natural al pensar en ti
Tal vez por el carmín en tus labios
O por la ternura que te pinta el negro
O como va desdibujando tu sonrisa
Al acercarse a donde muere tu boca
Formulando preguntas sin respuestas
Preguntas que mejor no conocerlas
Entonces que más da que me pongas nombre
O que a lo que lees le pongas rostro
Si las palabras ni las letras tienen identidad
Pero al leerles te sacan un suspiro
Que enmudece en tu boca
Y se queda anónimo contigo
Que eso es todo lo que pido
Aunque al suspirar no estés conmigo
En un ahora
Y así quedamos los dos, perpetuos.
Yo mirando su imponente sonrisa,
Esa que cuando estira los labios
A los extremos de su boca carmín
Domestica hasta el más indómito mastín
Ella que no desdoblaba ni sonrisa ni mirada
Con unos ojos brujos, coquetos, que intimidaba
Y comprendí la relatividad de mi suerte
que aunque me jacte de victorioso
ella tiene más razón muchas más veces
Porque el tiempo en su paradoja
continuaba detenido entre las copas
Y así disfrutamos de esa compañía pasajera
Porque la vida es una sola, y no paga la espera
Ella despreocupada disfrutando el ahora
Sin pensar en mañana que todavía no es hora
Yo mirando esa boca conteniendo las olas
De ganas dementes, las ganas cabronas
De probarle los labios cada vez que se ríe
Y si me nace deseo es porque el cuerpo la pide
Entonces recuerdo cada vez que le admiro
Que por las musas no mueres
Por las musas yo vivo