Tag: tears in the sky

Barely human

I have developed a six sense,

cause I can’t describe the feeling
and I can’t name it just yet,
I just know it’s there, deep down.
Everything around you feels different;
the air, the space, time itself …my-self.
My whole body reacts to your presence
and I can feel you coming miles away.
It’s like a super power;
something I can not explain
but it manifests when I’m with you,
everytime I touch you,
or breathe close to you,
when I close my lips to your ear
and slowly blow words inside them,
when I bury my face in your hair
and just smell it
and it caress my cheeks.
It’s like a super power,
for the reaction it creates
It’s not natural,
It’s not human,
It just ain’t from this world.
Or maybe it’s an animal instinct,
a primitive reaction between us,
a magnetic force that bring us closer.
Whatever it might be
Whenever I’m with you
I’m barely human.

Para bien o para mal

Tal vez es casualidad, que hasta el momento me había mantenido ajeno a la experiencia,
mas la experiencia que me brindaste ha desatado cierta ansiedad en mí.
El quedarme encantado en tus ojos que me miraban con calidez y confianza,
el roce con tu piel firme y suave, como seda que el tiempo no ha sabido tocar
y la sensualidad que emanaba tu cuerpo a través de tu cintura,
todo pasa desapercibido cada vez que palpabas con tus labios
palabras que me hacían adicto a tus conversaciones.
Admito que me quema la curiosidad por conocerte un poco más,
aprender de ti en una noche lo que me ha cohibido esta vida
y que en mis recovecos descubras lo que de mí ni yo mismo sabía.
Pero el hechizo de tus labios y sus palabras me brindan el placer para mantenerme atento,
aunque sienta que caigo tentado tanto a probarlos como a escucharlos.
Quisiera poder colacionar los momentos en que tu me buscabas en otra vida
o en otros tiempos con los momentos que te busqué.
Tal vez no es tarde para probar, para bien o para mal.

Qué dicha!

No planeé conocerte
ni es mi plan olvidarte.
No pensé en encontrarte
ni mi intención conquistarte.

Mas qué dicha la mía
que mis letras leyeras,
que mis palabras cayeran
donde tus ojos les vieran.

Y retozar en tu boca
mi lengua pedía,
explorar en tus labios
lo que tú no decías.

Yo tan solo buscaba
proveerle caricias
a tu cuerpo desnudo
y a tu cara sonrisas.

Mas qué dicha la mía
haberte encontrado
y sonreír cada día
al despertar a tu lado.