Tal vez es casualidad, que hasta el momento me había mantenido ajeno a la experiencia,
mas la experiencia que me brindaste ha desatado cierta ansiedad en mí.
El quedarme encantado en tus ojos que me miraban con calidez y confianza,
el roce con tu piel firme y suave, como seda que el tiempo no ha sabido tocar
y la sensualidad que emanaba tu cuerpo a través de tu cintura,
todo pasa desapercibido cada vez que palpabas con tus labios
palabras que me hacían adicto a tus conversaciones.
Admito que me quema la curiosidad por conocerte un poco más,
aprender de ti en una noche lo que me ha cohibido esta vida
y que en mis recovecos descubras lo que de mí ni yo mismo sabía.
Pero el hechizo de tus labios y sus palabras me brindan el placer para mantenerme atento,
aunque sienta que caigo tentado tanto a probarlos como a escucharlos.
Quisiera poder colacionar los momentos en que tu me buscabas en otra vida
o en otros tiempos con los momentos que te busqué.
Tal vez no es tarde para probar, para bien o para mal.
Author: Charles
Qué dicha!
No planeé conocerte
ni es mi plan olvidarte.
No pensé en encontrarte
ni mi intención conquistarte.
Mas qué dicha la mía
que mis letras leyeras,
que mis palabras cayeran
donde tus ojos les vieran.
Y retozar en tu boca
mi lengua pedía,
explorar en tus labios
lo que tú no decías.
Yo tan solo buscaba
proveerle caricias
a tu cuerpo desnudo
y a tu cara sonrisas.
Mas qué dicha la mía
haberte encontrado
y sonreír cada día
al despertar a tu lado.
Añoranza de niño
Dónde te has metido?
Ni tu sombra ni tu gracia se asoman.
No recuerdo cuando te fuiste,
solo se que te extraño.
Me he acostumbrando a estar sin ti
a tal punto que dejé de sentirte,
aún cuando estabas aquí.
Ahora solo recuerdo lo pasado,
lo que fue, lo que extraño.
Y me siento trizte, me siento solo,
dónde te fuiste Peter Pan?
Por qué dejaste tu alma envejecida?
Por qué te llevaste la carisma,
la inocencia, las sonrisas?
Quiero que vuelvas, debes volver,
no soy yo lo que queda,
no conozco este ser preocupado
que se mira en el espejo y solo encuentra lamentos,
que se mira a los ojos y no prueba momentos,
que no se detiene, que no se atreve.
Te fuiste Peter Pan
y dejaste al viejo aburrido.