Me metí bajo tu falda antes de conocerte, Desde la primera vez que te vi esperando el tren impaciente, Antes de escuchar tu nombre ya imaginaba tus gemidos. Tu pelo … Continue reading Haz-hecho
Me metí bajo tu falda antes de conocerte, Desde la primera vez que te vi esperando el tren impaciente, Antes de escuchar tu nombre ya imaginaba tus gemidos. Tu pelo … Continue reading Haz-hecho
Sentir el bombeo de la sangre a través de tu piel,
Las palpitaciones de tu cuello en mis dedos,
La excitación que maduraba entre mis piernas
Y tus ojos que le leían fácilmente en los míos,
Clavados en una mirada sin párpados.
Tus pezones se asomaban a probar de mi lengua
Que le proveía lamidas exclusivas a tus labios,
Estos envidiosos que tambíen se querían empapar
De mi saliva, que ahora se escurría de tus tetas erectas
Y no detenía su camino sobre tu torso,
cayendo sobre la desnudez de tu abdomen expuesto,
Para continuar un recorrido por todo tu cuerpo.
Tu boca desocupada dejó escapar un gemido
Al sentir la invasión de mis dedos
Explorando al sur de tu ombligo.
English:
Lustful thoughts
No existe poema ni canción que me describa,
Solo se que desde el primer beso te extraño.
Hoy aquí, aunque lejos, aún te extraño.
No solo extraño tus labios suaves,
Ni tu diestra y atrevida lengua.
No solo extraño la forma en que me besas.
No solo extraño como huele tu perfume,
Ni como se pasea tu pelo sobre mi cara,
Ni como se queda tu aroma en la almohada.
No solo extraño tu reacción cuando beso tu cuello,
Ni como cierras los ojos cuando te acaricio,
Ni como te soñarienta el juego de mis manos en tu nuca.
No solo extraño tus lunares,
Ni desnudarte,
Ni el sabor distintivo de tu piel al probarle,
Ni el gemido excitante que escapa cuando lamo tus senos,
Ni la calma en tu rostro, no solo eso anhelo.
Extraño todo de ti, todo lo que conocí.
No solo la forma de tu ombligo,
Ni las curvas en tu cintura,
Ni la calidez entre tus muslos,
Ni la agilidad de tus piernas
Cuando se envuelven en mi espalda.
No solo extraño el roce con tu piel,
Ni lamerte y de ti probar la miel.
No solo extraño tu mirada sorprendida,
Ni tu mirada asustada o la pasmada,
Ni tus ojos mirando los míos,
Ni tu cabeza entre mis brazos
Porque no solo extraño tu cuerpo,
Ni tu forma de ser,
Ni tu gentileza, tu delicadeza.
Extraño más que tus manos
Y la forma en que me tocan,
Tu inocencia disfrazada de atrevida.
No solo extraño tu voz,
Ni como dices mi nombre,
Ni como me llamas precioso,
Ni cuando estás en silencio.
No solo extraño mirarte.
No solo extraño tocarte.
No solo extraño tu sonrisa,
Ni la forma que das a tus labios,
Ni las expresiones de tu rostro.
No solo extraño tantas cosas,
Extraño muchas más.
No solo extraño al fantasma,
Extraño a la mujer.
Extraño más que los momentos contigo.
Extraño más que las conversaciones.
Extraño más que exponer puntos.
Extraño lo que no vivimos.
Extraño lo que pasamos juntos.
No soy tan tonto, lo sabes,
También yo sé que no solo te extraño.