Category: Español

Qué dicha!

No planeé conocerte
ni es mi plan olvidarte.
No pensé en encontrarte
ni mi intención conquistarte.

Mas qué dicha la mía
que mis letras leyeras,
que mis palabras cayeran
donde tus ojos les vieran.

Y retozar en tu boca
mi lengua pedía,
explorar en tus labios
lo que tú no decías.

Yo tan solo buscaba
proveerle caricias
a tu cuerpo desnudo
y a tu cara sonrisas.

Mas qué dicha la mía
haberte encontrado
y sonreír cada día
al despertar a tu lado.

Añoranza de niño

Dónde te has metido?
Ni tu sombra ni tu gracia se asoman.
No recuerdo cuando te fuiste,
solo se que te extraño.
Me he acostumbrando a estar sin ti
a tal punto que dejé de sentirte,
aún cuando estabas aquí.
Ahora solo recuerdo lo pasado,
lo que fue, lo que extraño.
Y me siento trizte, me siento solo,
dónde te fuiste Peter Pan?
Por qué dejaste tu alma envejecida?
Por qué te llevaste la carisma,
la inocencia, las sonrisas?
Quiero que vuelvas, debes volver,
no soy yo lo que queda,
no conozco este ser preocupado
que se mira en el espejo y solo encuentra lamentos,
que se mira a los ojos y no prueba momentos,
que no se detiene, que no se atreve.
Te fuiste Peter Pan
y dejaste al viejo aburrido.

Más que una noche

Sentimientos confundidos, compartidos, extrañados
Son lo que nos queda de aquel encuentro fantástico
Donde la fantasía  se vistió de besos y encarnó
Donde la realidad entre tus pechos tomó alas y voló
Mientras la suavidad de tus muslos nublaron mi razón
Tus piernas en mi espalda se robaban mi cordura
Y aunque era larga la noche que observaba
Las horas se volvían segundos con el alba
Con tu carita entre mis brazos y tus ojos en los míos
Solo pensaba que pronto se acortaba el tiempo impío
El tiempo que quise detener para respirar tu perfume
Que se cobijó en mi cuerpo y en mi almohada.
Que solo se alargó para dejar recuerdo impune.